Bajo el título “Madrid Agro-Tech: del campo al futuro”, el Espacio 23 de Madrid ha acogido este martes un encuentro organizado por el diario El Periódico de España y la editorial Prensa Ibérica donde se ha abordado el futuro de la agricultura y la ganadería en clave regional, pero con un inevitable trasfondo sectorial nacional. Una charla muy interesante en la que se ha puesto de manifiesto la falta de relevo generacional en el campo, la problemática de una gran burocracia y la existencia de una tecnología creciente que requiere de su adopción y de su uso.
Francisco José García Navarrete, presidente de Asaja Madrid, ha sido uno de los integrantes de una mesa redonda integrada por Carlos Javier López Sánchez, director AgroBank Comunidad de Madrid; Laura Martín, directora de I+D+I del Clúster de Agroalimentación de la Comunidad de Madrid Madrifood; Valentín García Alcocer, vicepresidente de Estrategia de Innovación en Eatable Adventures; e Irene Paredes, Co-CEO y co-fundadora Innovarum.
García Navarrete ha destacado en su intervención las peculiaridades económicas y demográficas del sector primario madrileño y su influencia inevitable en el acercamiento a las nuevas tecnologías. “No podemos ignorar una realidad del sector primario en la Comunidad de Madrid: la edad media de los agricultores y ganaderos está en los 61 años. Cuando se les habla de tecnología y de innovación te dicen que muy bien, perfecto, pero cómo les mejora a ellos su cotidianeidad”, ha reflexionado.

Para García, los avances tecnológicos no sólo requieren plazos, sino un cambio de enfoque en su implementación: “Más que adaptar las nuevas tecnologías al campo, hay que adaptarlas a las gentes del campo. Muchos avances se quedan bien en un plano teórico o en las grandes explotaciones. No en las pequeñas. Los agricultores y los ganaderos tienen tiene que ver con sus ojos los resultados, no vale con contárselo simplemente. Tienes que demostrárselo, dejarles sus tiempos. En estos días se habla mucho de sostenibilidad, pero se obvia que sin rentabilidad la actividad agrícola y ganadera es imposible”.
El presidente de Asaja Madrid también ha puesto el foco en una realidad: “La gente que se incorpora viene con la idea de la innovación, pero el nuestro es un sector que requiere de mucha formación y sobre todo también de mucha experiencia, de conocer el comportamiento de los animales, de conocer los mejores momentos para una siembra… De muchos matices y particularidades que sólo puede aportar la veteranía. Y, por otro lado, la rentabilidad no es inmediata. Y el sector agrario aún sigue con mucha burocracia.”.
La Comunidad de Madrid presenta la dualidad de una gran cantidad de población concentrada en áreas urbanas concretas frente a grandes extensiones agrícolas y ganaderas expuestas a la despoblación. Y esto también influye en cómo se acercan las nuevas generaciones al campo: “¿La gente quiere sector primario? Sí, pero no como primera actividad. Es un problema que tenemos, es una realidad de la Comunidad de Madrid y creo honestamente que es un aspecto que tenemos que hablar”. Por último, García ha valorado: “La colaboración entre lo público y lo privado está funcionando bien en el desarrollo, pero a la hora de la implantación creo que hay que estimular una mayor colaboración. Hay mucha innovación, pero estamos en la tesitura de que no llega al sector primario”.




