Las últimas campañas de la actividad agrícola en la Comunidad de Madrid se han visto especialmente expuestas a la sequía, las lluvias torrenciales y el granizo. El componente meteorológico le aporta continuamente inseguridades a la labor y la suscripción de un seguro para la producción agrícola siempre garantiza unos márgenes de tranquilidad ante el riesgo.