Las últimas campañas de la actividad agrícola en la Comunidad de Madrid se han visto especialmente expuestas a la sequía, las lluvias torrenciales y el granizo. El componente meteorológico le aporta continuamente inseguridades a la labor y la suscripción de un seguro para la producción agrícola siempre garantiza unos márgenes de tranquilidad ante el riesgo.

El seguro agrario es la única herramienta con la que el productor le puede hacer frente a este tipo de incertidumbres. Y tanto la Entidad Estatal de Seguros Agrarios (ENESA) como la Comunidad de Madrid subvencionan la contratación con ayudas compatibles y acumulables.  

Con el año 2025 encarando su último tercio se aproxima el final de los períodos en los que se pueden asegurar las cosechas con Agroseguro, con plazos diferenciados en función de la tipología de cultivo y con algunas bonificaciones para las renovaciones.

El 20 de diciembre, inclusive, es la fecha tope para la contratación de seguros para cultivos herbáceos como trigo, cebada, avena, centeno, arroz, girasol, maíz, garbanzo, lenteja y judía, entre otros, a través de los módulos 1 y 2 en secano, que incluyen los riesgos de sequía, asurado, pedrisco, no nascencia, no implantación, incendio o fauna entre sus coberturas.

Además, y al igual que en las pasadas campañas, Agroseguro renueva la bonificación del 5% para aquellos productores que hayan contratado los módulos 1 o 2 en secano en el plan anterior y vuelvan a suscribir estos módulos para la cosecha 2026 antes del 15 de noviembre.

En el caso del olivar, los módulos de otoño (módulos 1 y 2) ofrecen protección frente a daños por sequía, pedrisco, lluvia, helada, viento o incendio, entre otros riesgos, y permiten contratar dos cosechas consecutivas, con el cálculo de las indemnizaciones de manera independiente para cada campaña, así como el módulo P otoñal, que se pueden contratar antes del 30 de noviembre (inclusive).

Igualmente, antes del 30 de noviembre se puede suscribir el seguro de frutos secos (almendro, avellano o nogal, por ejemplo) frente a los riesgos de pedrisco, helada, sequía y riesgos excepcionales (tales como lluvia, inundaciones, incendios o viento). El pistacho, un cultivo emergente dentro del universo agrícola nacional y autonómico, sigue su propio camino en términos de contratación de seguro y el proceso se ubica en marzo.

La sequía y el pedrisco han provocado indemnizaciones superiores a los 770 millones de euros en las últimas cuatro campañas, con cerca de 600 millones centrados especialmente en la sequía. Solo la falta de lluvias del año 2023 provocó que los productores de cultivos herbáceos recibieran más de 400 millones de euros.

La creciente siniestralidad de los últimos años ha contribuido a afianzar una tendencia de aseguramiento positiva. Así, para proteger la cosecha 2025 de cultivos herbáceos, se contrataron más de 128.500 pólizas, lo que supone un crecimiento respecto a la cosecha anterior superior al 5,5%. La superficie contratada ascendió a más de 5 millones de hectáreas (un 4,7% más que durante la campaña anterior) y la producción asegurada fue de casi 21 millones de toneladas, es decir, un 16% más). El capital asegurado, por su parte, creció un 9%, hasta superar los 4.600 millones de euros. Cabe recordar, además, que la cosecha 2024 ya registró un crecimiento muy significativo respecto a la anterior.