Mesa de la Fauna Salvaje

La Mesa de la Fauna Salvaje se reúne ante el incremento de los daños especialmente ocasionados por la superpoblación de conejo

— En el encuentro, concretado a petición de Asaja Madrid y celebrado este miércoles en la sede de la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid, se han puesto de relieve la necesidad de acometer una reducción de la burocracia y el aumento de los períodos de caza con escopeta. Las comarcas Sur, Cuenca del Medio Jarama e incluso Área Metropolitana, especialmente golpeadas. “Actualmente resulta más fácil identificar las zonas no afectadas que acotar las que sí lo están”, resume desde la rama madrileña de la asociación agraria su presidente Francisco José García.

Madrid, 3 de abril de 2025.

Los daños a los cultivos generados por la fauna salvaje, especialmente el conejo, están incrementado la preocupación en el sector agrícola madrileño ante las dificultades que se encuentran a la hora de poder atenuar su impacto. El desfase existente entre el volumen de población de esta especie y la capacidad de respuesta que permite la administración para su control demográfico se está materializando en la intensificación y amplificación de unas afecciones que alcanzan cotas de compleja y difícil gestión en los cultivos de zonas como la Comarca Sur, la Cuenca del Medio Jarama o, incluso, el Área Metropolitana.

“Actualmente en la Comunidad de Madrid, y esto resume a la perfección la situación, resulta más fácil identificar las zonas no afectadas por la fauna salvaje, sobre todo el conejo, que acotar las que sí lo están. Esto demuestra hasta qué punto estamos ante un problema generalizado que ya ha trascendido la casuística puntual, la más habitual históricamente”, explica desde Asaja Madrid su presidente Francisco José García. La agrupación madrileña de Asaja pudo exponer este miércoles el alcance de la situación en el encuentro de una Mesa de la Fauna Salvaje celebrado en la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid. Una reunión convocada a petición de Asaja Madrid durante la reciente Mesa del Lobo.

Los agricultores de poblaciones del sur madrileño como Fuenlabrada, Leganés, Moraleja de Enmedio, Humanes, Griñón y Torrejón de Velasco, o del eje Jarama-Henares, como Algete, Cobeña, Daganzo y Ajalvir, no encuentran un modo efectivo de mitigar los daños que ya no llegan en unos cultivos en proceso de embastecimiento, sino en los albores de la siembra y el brote. El perjuicio es total. Ninguna siembra es viable desde su mismo punto de partida.

García expone: “Son varios los motivos por los que ha crecido mucho la presencia del conejo en el campo madrileño, pero desde Asaja Madrid creemos que especialmente dos son muy relevantes. Por un lado, y es un hecho, porque el número de sus cazadores de conejo es menor. La rentabilidad de su carne o de su piel no es la misma que hace unos años. Y por otro, y esto es algo digno de estudio, porque los conejos han encontrado zonas de confort donde reproducirse y criar sin ningún tipo de problema y desde las que expandirse. Verdaderos oasis sin apenas depredadores y con acceso a comida abundante. Hablamos de zonas próximas a infraestructuras viales o ferroviarias, también cauces de arroyos o cursos fluviales, donde no se puede cazar”.

Asaja Madrid ha compartido algunas propuestas en la Mesa de la Fauna Salvaje con las que, se considera, se pueden obtener avances significativos en la contención de los años en el corto y medio plazo. El ajuste burocrático emerge como un paliativo eficaz. Por un lado, una reforma que permita la caza con escopeta en febrero, marzo o abril, mes éste en el que ya es posible siempre que se apruebe la correspondiente autorización. Para la asociación agraria se trata de meses clave para la prosperidad de la actividad agrícola, sobre todo por su coincidencia con la germinación y la nascencia de muchos cultivos. Por otro, una actualización de los cupos de ejemplares que se pueden cazar en cada coto, unas cuotas que desde la perspectiva de Asaja Madrid resultan anticuadas debido, precisamente, a la gran cantidad de conejo que prolifera en los campos.

 “Nos encontramos en un momento en el que es esencial reducir los trámites burocráticos y afrontar una revisión de la normativa actual para poder avanzar en la búsqueda de una solución a esta problemática. Si podemos simplificar los procesos y si conseguimos adaptar el marco normativo a la realidad del campo ya estaremos dando un paso muy importante”, destaca García. Asaja Madrid no solo apela a la caza y también ha expuesto la idoneidad de un proceso combinado de capturas y repoblaciones en otras zonas acotadas para el desarrollo de la actividad cinegética entre el 8 de octubre y el 30 de abril.

La problemática de las infraestructuras es especialmente sensible. “Desde el sector agrícola resulta incomprensible el laberinto administrativo en el que se acaba entrando cuando se busca la obtención de los permisos necesarios para realizar un control poblacional a través de la caza. Con las carreteras, por ejemplo, hay que mantener una interlocución con la Dirección General de Carreteras. Pero por otro lado también con la Dirección General de Biodiversidad y Gestión Forestal. Al final estamos todos bajo el mismo paraguas institucional; pero, aun así, los trámites son largos, complicados y poco coordinados. Esto genera mucha frustración y paraliza la llegada soluciones que podrían aplicarse de forma mucho más ágil”, sostiene García.

La respuesta de las autoridades ha sido muy positiva y ha encontrado respuestas inmediatas. Irene Aguiló, directora general de Biodiversidad y Gestión Forestal, se comprometió a agilizar la concesión de permisos y a reducir los trámites burocráticos. La Dirección General de Carreteras, representada en el encuentro por su subdirector Pedro Alejandro Otero, adelantó que va a proceder a un refuerzo de las cercas y cerramientos a través del vallado de las infraestructuras en sus puntos más críticos. Desde la Dirección de Agricultura Ganadería y Alimentación, Ángel de Oteo expuso que en esos enclaves más tensionados se va a implementar un plan de capturas de ejemplares, al tiempo que se va a robustecer el control rutinario de las poblaciones de conejo.