Las ayudas al combustible agrícola, por un lado, y a los abonos y fertilizantes, por otro, son las dos principales acciones destinadas al sector agrario dentro de la batería de medidas impulsadas por el Gobierno de España para paliar el impacto de la crisis energética y su reflejo en un crecimiento desmesurado de los precios y los costes.
Dos medidas bien recibidas, en tanto que aportan, pero que resultan insuficientes y superficiales en un contexto del sector agrario ya muy marcado previamente...



